Saturday, August 04, 2007

Ya no soy el mismo

Hace poco me desperté pensando como antes,
cuando mi sangre fluía sin control por mis venas.
Todo lo que estaba guardado por mucho tiempo dentro mío
apareció bruscamente en mi interior,
dando voces internas y pidiendo revivir.
Son mis sueños de adolescente,
mis recuerdos de un tiempo en que nada parecía terminar
y todo lo que hacía era bueno y nuevo
y no había leyes que me controlaran.
Toda aquella fuerza, aquella energía
me ha llenado nuevamente
y en cada parte de mi se enfrentan mi ser actual
y aquel que ya parecía olvidado.
Busco explicaciones,
busco razones que sean más poderosas
que las que hoy rigen mi vida
y todo para dejarme llevar por aquella energía que me llena otra vez.
Nunca un conflicto existencial me había golpeado tan duro
y no sé si encontraré esas razones que busco.
Sólo sé que el tiempo pasa y arrastro conmigo
las horas y los lugares en que estoy solo
y que me fuerzan a pensar una y otra vez en lo que vivo.
Hace poco me desperté y ya no era el mismo....

Sunday, July 01, 2007

HONGOS

Cabellos transparentes
maraña cristalina
que coloniza la tierra
entre las piedras
a través de maderos que yacen.
Pelos de agua
escudriñan el suelo
buscan, recorren,
se adhieren;
los veo blanquecinos
como canas,
como nieve,
telarañas microscópicas
absorbiendo nutrientes,
desarmando,
descomponiendo,
deshaciendo esqueletos,
promoviendo la vida.
¿Cuántos sois?
¿Cuántas vidas?
Millones de esporas
incontables
para un ojo cansado.
Mis sentidos se embotan
mirando sus frutos,
sus colores,
sus formas;
sabores extraños,
delicias de pocos.
Amanita mortal,
colorida,
sombrero infantil,
paraguas con crema
arbol colorido
erguida
silenciosa
engañando.
Ramaria,
arbusto cremoso
de bosques oscuros
tesoro entre hojarascas
faro blanco
mano nívea
ramas finas.
Pilobolus,
ojo acuoso
gotas alzadas
tallos incontables
bosque de cristal
frutos oculares
sorprendentes
torres de vidrio
espaciadas
entre micrones
de espacio podrido.
Cyttaria,
polizón de los robles
fruto de troncos
naranjas fúngicas
esferas de esponja.
Todos esperan
por agua y calor
por oxígeno.
Señores de penumbras
hijos del bosque
población escondida
esperando
ser descubierta.

Soledad

Dedicada a una bella mujer que danza......
Creo que descubres con tu mirada
El secreto de los seres.
Encuentras su esencia,
Te apoderas de ella
Y la dejas salir a través de tu cuerpo.
Expresas sin letras ni voces
El tesoro escondido en las cosas,
Mencionas sus nombres
Y quedan expuestas,
Describes sus formas
Que viajan por cada perfil de tu rostro.
Si mueves tus brazos
Son ramas de un árbol que vibran al viento.
Si escucho tus manos
Son peces que surcan el agua.
Quizás ese idioma que entiendes
Te fue revelado en el vientre
Y fuiste nombrada…y te miran.
Vine a observar tu presencia
Entre figuras que viajan
Guiadas por notas y tonos
Y aprendo de ti muchas cosas:
Que has vivido una vida de sueños,
Que has viajado por mundos,
Que te escapas de todas las leyes
Y que fluyes perfecta entre el aire y la luz.
Y en mi mente se quedan las dudas:
¿Qué dirás de la brisa?
¿Cuántas veces te admiran las musas?
¿Crees que las aves te envidian?
Todos los ojos curiosos
Que han visto tu arte
Te extrañarán algún día.
¿Admirarán el sonido del viento en las hojas?
¿Se conformarán con las flores?
Cuando te marches
No habrá quien nos guíe al idioma
Que portan los seres y las formas
Y el escenario desierto
Recordará tu silueta,
El aire susurrará tu nombre
Y la luz extrañará tu presencia.

CAMPO

Entre aromas de colores
Y entre formas,
Junto a vidas que se arrastran
Con sonidos que circundan,
Bajo el sol
Que calienta, con el viento
Que mece ramas largas
Cielo y hojas.
Entre campo en movimiento,
En intensa actividad
Que no revoca;
Blancos, verdes, negros,
Agua y amarillos,
Unos secos matorrales
Que hay ornados,
Un pantano y muchas aves,
Flores toscas, flores suaves
Entre largos espinados,
Todo verde derramado,
Sin medidas,
Escapando a todo dar
De miradas que no llegan
O de otras escondidas.
Entre brisa,
Entre insectos que se fugan,
Camuflados por el cielo,
De enemigos fratricidas.
Entre espacios inconexos,
Plantaciones,
Troncos muertos,
Charcas quietas no desiertas,
Separando ruidos,
Cantos confundidos
De los dueños de esto.
Vidas surcan cielos,
Clavan sus miradas
Al movimiento,
urgen a sus alas
en duelo con su viento.
Entre cerro y cerro
Valles poderosos,
De vida llenos cada día;
Intensos de detalle al descubierto,
Haciendo la semilla,
Creciendo;
Árbol, planta, tallo
Sin más que un par de hojas
Sin más que el suelo
De donde raiz se nutre
De pilas de elementos
Dispersos, juntos,
enlazados por el cielo
en cadenas
de vida llenas,
llenas de encuentro
con fórmulas de tiempos
de mezclas buenas
del que ama al universo.

SIN NOMBRE

Ha estado lloviendo
Sobre las flores maduras
Y en medio del campo
El viento se queda apresado
Añorando el invierno.
Mis huellas descuidadas
Las ha cubierto la hierba
Y se ha perdido el camino
Al lugar de los sueños,
Al santuario que invento.
Entonces te encuentro
Sonriéndome en cada mirada
Y tomo tu mano blanca
Que me regala rozando
Tu caricia delicada.
Pienso en tus labios
Como pétalos frágiles
De una flor que estaba escondida
Cubierta de dulce humedad.
Y si los probase en un beso
Creo que toda mi sangre
Me desbordaría por dentro.
No miraré más allá
De lo que son tus secretos
Sin antes mostrarte mis mundos.
Te llevaré de paseo
Por la tarde de primavera
Quiero que sientas el viento
Tocarte el cabello y el rostro
Y que descubras al sol
Bañando tu cuerpo.
Voy a tocarte la espalda
Con mis manos de seda
Bajo un techo verde
Y lejos de la gente.
Voy a decirte mil cosas
Agradables como brisas frescas
Y murmuraré mis secretos
En tus oídos
Como agua de arroyos nuevos.
Cuando estuve en las montañas
Traje de allá lo profundo
De una noche con estrellas,
El primer rayo esparcido
Por el sol sobre la tierra,
La música de los árboles
La fuerza de todo el viento
Inmenso como los cerros
Y los valles de las piedras.
Llevo esos tesoros muy dentro
Junto con mis ilusiones
Y mis deseos y temores
Para darlos a mi princesa.
Te llevaré de la mano
Por la ciudad que descansa
Y cuando descubra tu cuerpo
Te abrazaré largo rato
Y haré aflorar tus deseos
Hasta que duermas sonriendo.

GÉNESIS

Extraño acuerdo aquel
Entre la luz y el tiempo
Que ató el espacio entero,
Planetario, de una vez.
Y golpeáronme los ínfimos
A destiempo compasados
Y conjuntos abrazados
Se gestaron de lo íntimo.
Y se alzó la vida breve
Estando aún desierto
El lecho grávido, inserto
En desórdenes, relieves.
Y una música sublime
Invadió aquel estadío
Surgieron reyes alados
A poblar el aire virgen.
Y del lecho surgió el origen
Del acertijo aún no atado
Y cabalgaron en sus tiempos
Los que asieron los secretos
Sobre historias, monumentos,
Entre glorias, sobre pueblos.
Extraño acuerdo aquel
Entre hombres y destino…

LAGUNA

Los cantos de ranas se alzaron
Y el pez chapoteaba
Moviendo las capas
De agua en mi mente
Que ya vigilaba tranquila
El paso de una golondrina
Sobre la fuente.
El día detuvo su encuentro
Con la tierra atareada
Y la tarde fue dueña de todo.
Los árboles mudos
Y el viento que más testarudo
Agita sus ramas
En tránsito al fin del comienzo.
Estar respirando
En ausencia de todo
El paso del tiempo
Y el son de la vida
Es lo que hacen mis ganas
Y mis células vivas.

Thursday, November 09, 2006

Las Piedras del Cielo

LAS PIEDRAS DEL CIELO
(fragmento)
Pablo Neruda

I

De endurecer la tierra
Se encargaron las piedras:
Pronto tuvieron alas
Las piedras que volaron
Las que sobrevivieron
Subieron el relámpago,
Dieron un grito en la noche,
Un signo de agua,
Una espada violeta,
Un meteoro.

El cielo suculento
No sólo tuvo nubes,
No sólo espacio con olor a oxígeno,
Sino una piedra terrestre
Aquí y allá, brillando,
Convertida en paloma,
Convertida en campana,
En magnitud, en viento penetrante:
En fosfórica flecha, en sal del cielo.

II

El cuarzo abre los ojos a la nieve
Y se cubre de espinas,
Resbala en la blancura,
En su blancura:
Fabrica los espejos,
Se retrata en estratas y facetas:
Es el erizo blanco de las profundidades,
El hijo de la sal que sube al cielo,
El azahar helado del silencio,
El canon de la espuma:
La transparencia que me destinaron
Por virtud del orgullo de la tierra.

IV

Cuando todo era altura,
Altura, altura,
Allí esperaba la esmeralda fría,
La mirada esmeralda:
Era un ojo:
Miraba y era centro del cielo,
El centro del vacío:
La esmeralda miraba:
Única, dura, inmensamente verde,
Como si fuera un ojo del océano,
Ojo inmóvil del agua,
Gota de Dios,
Victoria del frío,
Torre verde.

VI

Busqué una gota de agua,
De miel, de sangre: todo
Se ha convertido en piedra,
En piedra pura:
Lágrima o lluvia, el agua
Sigue andando en la piedra:
Sangre o miel caminaron
Hasta el ágata.
El río despedaza su luz líquida,
Cae el vino a la copa,
Arde su suave fuego
En la copa de piedra:
El tiempo corre
Como un río roto
Que lleva graves muertos,
Árboles despojados de susurro,
Todo corre hacia la dureza:
Se irá el polvo, el otoño,
Los libros y las hojas,
El agua: entonces
Brillará el sol de piedra
Sobre todas las piedras.

Lluvia

La lluvia se adueña de todo
Se cierne y se queda
Atraviesa mis ansias de vida,
Se acumula en los techos
Y viaja en el viento adherida.
Moja las hojas que cubren
Árboles de colores
Y aquellas que alfombran la calle.
Y yo no recuerdo a la lluvia
Que atrapa este tiempo
Pues toda mi mente está ida
Y memorias se mueren
Entre el ruido de todos los días.
¿Cuántas hojas le quedan al mundo
Por caerse flotando
Entre lluvias y viento
Donando a la tierra su aliento
Su color y su aroma?
Mientras tanto camino entre ellas
Con el rumbo incesante
Y escucho una voz que me llama
Adherida a la vida
Inundada de aliento
De trémulos sones invadida.

Espía

Aún frío
Aguardando al tiempo
Y al sol que escala
La gran montaña
Comienza el concierto
De toda la vida
A dar acordes
Y pinceladas
Bañado en luz
Y en su fiel rocío.
Y clandestino
Espía silente
Me deslizo hacia la espesura
Vestido apenas
Atento el ojo
Alerta al son de los movimientos
Captando aromas que trae el viento
También sumido en la luz primera.
Y cruzo lento esos senderos
Distraído en cantos
Esquivando espinas
Escapando a trampas de telarañas
Que con la noche fueron tendidas
Mirando a seres
Moverse lerdos
Oyendo a aves volar
Reuniendo dudas en mi cerebro.